Para que un movimiento de
masa se imponga como una fuerza social es preciso que haya movilizaciones y
lucha permanentes.
La masa crece y se educa
cuando se moviliza. Forma, cualifica a los/as militantes, y atrae a los/as indecisos/as.
La
fuerza de la masa está en su potencial de movilización y organización.
Las movilizaciones no
pueden ser distanciadas unas de otras. Cuanto más se moviliza, más se educa y
se disciplina en la participación.
Movilizar
es diferente que organizar. La movilización es un elemento fundamental. El movimiento de
masas además de movilizado debe estar profundamente organizado. Sin movilizar
es difícil organizar. Una cosa depende de la otra.
Para mantener la masa
organizada, es necesario que esté movilizada de forma permanente.
Dos factores unen a la
masa: la “fiesta” y las “dificultades”.
La fiesta puede ser entendida como
celebraciones, caravanas, conmemoraciones, caminatas, atoladas, cafeteadas,
etc. Y es donde la masa considera estar presente.
Las dificultades pueden ser entendidas
como catástrofes, falta de agua, de luz, tierra, salarios, etc.
Las motivaciones para la
movilización nacen de las necesidades de que tiene la base. La masa crece en el movimiento.
Las movilizaciones pueden ocurrir
por diferentes motivos, basta interpretar las necesidades de la gente y crear
las motivaciones para que ésta participe. No es suficiente movilizar, es
necesario encontrar formas para que se organicen. Las movilizaciones pueden ser
esporádicas y temporarias, la organización debe ser permanente.
La
masa puede no tener conciencia de los problemas que tiene, pero sabe muy bien
las dificultades que enfrenta. Sabe todo lo que le falta, pero no sabe las
causas ni quienes son los culpables. Es por eso que tiene dificultades para
organizarse por sí misma.
Del conocimiento de la
realidad debe resultar la convivencia con la
masa. Solo es posible ganar
el reconocimiento de la masa estando junto a ella. Es necesario crear las
formas y los medios para construir la relación y establecer contactos
permanentes.
Los contactos con la masa
no pueden ser esporádicos u oportunistas, que solo favorezcan los intereses de
los otros. No podemos fortalecer el error y la dominación, sino que tenemos que
partir de ellos para llegar a la conciencia y a la organización de la masa.
La masa se agrupa en torno
a propuestas concretas que planteen resolver sus problemas inmediatos:
económicos, salud, educación, vivienda, tierra, etc.
Las
movilizaciones siempre deben tener triunfos materiales. No basta alcanzar
victorias políticas. Esto es importante para la organización y para los/as
militantes.

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