Teniendo en cuenta que la realidad es siempre dialéctica,
por lo tanto es dinámica. Muchos de los elementos que usamos en un determinado momento
ya no se adaptan al momento siguiente. Por eso, una de las principales
cualidades de un dirigente es la de saber formular métodos de acuerdo a la
realidad concreta, para poder transformarla. Cuanto mayor sea la capacidad de
formular métodos de trabajo, mayor será la capacidad de intervención en la
transformación de la realidad.
Algunos elementos son fundamentales en la formulación de
los métodos de planificación, estos apenas indican el itinerario básico que
debemos seguir.
1.- Identificación del problema o desafío:
El punto de partida es siempre la identificación del
problema, de forma muy general.
2.- Análisis del problema:
Luego de haberse presentado el problema, debe de
hacerse un análisis profundo tanto de los aspectos internos, como de los
externos. Estos últimos van a involucrar otros elementos que entrarán en
contradicciones con otras fuerzas. Todo esto determinará si es posible avanzar
o no.
3.- La decisión:
Luego de haber analizado profundamente el problema y la
realidad que lo rodea, teniendo en cuenta todas las fuerzas a favor y en
contra, viene la toma de decisión para resolver el problema a través de una
determinada acción. Esta acción no puede quedar en el hecho específico, sino que
debe ser vista a través de su movimiento histórico, tanto desde el punto de
vista del pasado como del futuro. Viendo las cosas a través del movimiento
interno, podemos intervenir en la realidad para direccionar ese mismo
movimiento. Necesitamos interpretar cuál es el movimiento interno que existe en
cada situación.
4.- Planificación de la Acción:
A partir del análisis, observando el movimiento de la
realidad y el rumbo que se pretende darle, es obligatorio planificar la
intervención. Esta intervención no puede ser en forma aislada.
Junto con el objetivo político debemos cuantificar la
meta, para que ambos sean concretos.
4.1.- Definición de los objetivos que queremos alcanzar:
Para que la planificación sea perfecta, debemos
establecer objetivos a alcanzar, porque ellos nos exigirán determinar los
medios y requisitos para su realización.
4.2.- Requisitos básicos para asegurar el cumplimiento de las metas:
Los requisitos son todo aquello que tenemos que tener
garantizado para una fecha establecida, a fin de que los objetivos de la acción
se concreten. Es importante comprender el alcance de los objetivos, porque
ellos son los que determinarán lo que hay que hacer. Los objetivos deben ser
tomados por separado, y tener en cuenta los requisitos que implica cada uno
para ser alcanzado el día establecido.
4.3.- Distribución de tareas:
Para cada requisito que debemos
haber resuelto el día del cumplimiento de la meta, debe haber responsables
específicos. Hay que buscar distribuir al máximo las tareas para involucrar la
mayor cantidad de personas que tengan libertad de acción en cada área.
4.4.- Evaluaciones generales y de cada equipo:
El grupo coordinador debe establecer un calendario de
evaluación y de acompañamiento periódico para que se sepa evaluar en el
conjunto cómo están las actividades, dónde es necesario más refuerzo, y también
encaminar las nuevas actividades que van surgiendo durante el periodo de
ejecución de las metas específicas.
Cada equipo que asume cada uno de los requisitos debe
hacer una planificación específica, con plazos y metas, y establecer su propio
calendario de evaluación para saber si todos están desarrollando su tarea.
En esto consiste el Método de Dirección. La
multiplicación de militantes variará de acuerdo con la capacidad de los
dirigentes de distribuir tareas. A los que les gusta trabajar solos/as y, con
seguridad, no alcanzarán metas establecidas; porque con la sobrecarga de
trabajo siempre faltará alguna cosa.
Por eso, lo importante aquí no es entender el método y
en su ejercicio salir al frente demostrando saber hacer todo. Lo importante es
darse cuenta de la necesidad de modificar la práctica concreta para llegar a
tener una práctica eficiente, multiplicando enormemente la militancia.
Retomando lo que dice Mao Tsé Tung: “La cualidad fundamental de un dirigente es
elaborar métodos de trabajo y saber ubicar los cuadros”.
Que éste sea nuestro propósito; para modificar no solo los
métodos de dirección, sino para avanzar en el mejoramiento de la estructura
orgánica de nuestro movimiento.



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